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Prevé lesiones y cuida tu tobillo.

La articulación del tobillo es, sin duda, una de las más afectadas por lesiones comunes mientras entrenamos, realizamos actividades diarias laborales y recreativas. Por ello, es importante conocer los tipos que existen y prevenir accidentes indeseados.

En esta ocasión revisaremos las lesiones que se presentan de forma común en la vida diaria, y corresponden a las lesiones de tobillo.

Este tipo de lesiones son demasiado frecuentes, inclusive se podría decir que las lesiones de tobillo son las lesiones diarias que son atendidas en los consultorios de cualquier traumatólogo debido a que es la articulación que posee más movimientos, junto con la articulación del hombro, además, de que soporta demasiadas fuerzas físicas sobre ella. Por esta razón, es preciso comprender la importancia del cuidado que debemos tener con los tobillos, para ello se debe analizar cómo están estructurados anatómicamente.

El tobillo es la articulación que une al pie y la pierna. Está formado por tres huesos, que son el peroné, la tibia y el astrágalo. Existen otros dos huesos que son el calcáneo y el escafoides que también son importantes para esta articulación aunque no forman parte de ella.

Los ligamentos más importantes para esta parte del cuerpo son:

• Ligamento deltoideo: se encuentra en el lado interno del tobillo y tiene la función de unir al astrágalo y al calcáneo con la tibia.

• Ligamentos laterales: unen al astrágalo y al calcáneo con el peroné. Se encuentra en el lado externo del tobillo.

• Ligamento de la sindesmosis: encargado de mantener unidos a la tibia y el peroné.

Los movimientos que el tobillo realiza son:

 Flexión dorsal: el pie gira en un eje transversal, levantándose y acercándose a la cara interior de la tibia, haciendo un ángulo de 20 a 30 grados.

 Flexión plantar: el pie gira hacia abajo en el mismo eje transversal, formando un ángulo de 30 a 40 grados.

 Aducción o inversión: no es un movimiento propio de la articulación del tobillo, ya que no posee normalmente este movimiento, el pie hace este movimiento girando en un eje antero–posterior, el borde interno se eleva y el externo desciende, es un movimiento propio de la articulación subastragalina (primera articulación del pie).

 Abducción o eversión: el pie gira también en el mismo eje antero–posterior, sólo que en un sentido inverso, queremos decir que el borde interno del pie desciende y el externo se eleva.

 Pronación: resulta de una eversión, abducción y flexión dorsal del pie.

 Supinación: es resultado de una abducción y flexión plantar del antepié.

Principales lesiones en los tobillos

Una vez que se ha analizado cómo está compuesto el tobillo y los movimientos que se pueden realizar con ese miembro del cuerpo, ahora revisemos los tipos de lesiones que se distinguen precisamente en esta articulación:

- Clasificación de Laugen – Hansen: se basa en el mecanismo de acción del traumatismo sufrido. De esta manera, se deduce el tipo de lesión y su magnitud. Por medio de esta clasificación nos encontramos que el tobillo puede tener:

1. Fracturas por abducción

2. Fracturas por aducción

3. Fracturas por rotación interna, con supinación de pie.

4. Fracturas por rotación externa con diástasis tibio–peronea o una pronación del pie (que en realidad es la lesión más frecuente).

- Clasificación de Wiles – Adams: que son los tipos de daños anatómicos sufridos por la articulación, como:

1. Desgarro de los ligamentos del tobillo que son secundarios a una subluxación astragalina de forma momentánea que ha sido reducida espontáneamente.

2. Desgarro de los ligamentos del tobillo que son producto de fracturas maleolares.

3. Fracturas del tobillo con subluxación interna.

4. Fracturas del tobillo con subluxación externa.

5. Fracturas maleolares sin desplazamiento de ligamentos.

6. Fracturas de tobillo con luxación anterior de la pierna.

- Clasificación de Willeneger y Weber: son las características específicas de la fractura del maléolo peroneo, nivel, grado de desplazamiento y orientación de la superficie de la fractura. Según estos aspectos se deduce la gravedad de la lesión.

Así, podemos ver que los problemas más comunes de tobillo son las torceduras y las fracturas. Una torcedura es una lesión en los ligamentos. Puede tomar entre unas semanas y varios meses para que una lesión de tobillo sane completamente. Una fractura es una ruptura de un hueso. También pueden ocurrir lesiones en otras partes del tobillo como los tendones, que unen los músculos al hueso, y los cartílagos, que amortiguan los roces e impactos de las articulaciones.

¿Por qué se presenta una lesión?

 EL SOBREPESO es una de las razones más importantes, pero que no se toman mucho en cuenta, debido a que no vemos cómo es que influye el sobrepeso en esta articulación, sobre todo, por efectos de fuerzas físicas, debido a que el hueso y los músculos se pueden encontrar muy forzados al momento de pisar.

 DEPORTES como el fútbol, básquetbol, patinaje de velocidad, fútbol americano, hockey y tenis son los deportes que se encuentran principalmente vinculados a este tipo de lesiones debido a la fuerza que se ejerce en los tobillos.

 TÉCNICA DEFICIENTE en los movimientos de cada uno de los deportes o actividades físicas que se practican.

 INESTABILIDAD AL CAMINAR debido a que los tobillos juegan un papel de suma importancia a la hora de movernos, debemos revisar en primer lugar la forma de caminar. Muchas veces las personas, para una actividad primordial como caminar, lo hacemos de forma incorrecta, ya sea con las piernas muy abiertas o con las puntas de los pies hacia afuera o hacia adentro; las rodillas a la hora de caminar influyen para que tengamos una lesión en los tobillos.

 EL CALZADO que usamos con regularidad y si sabemos o no utilizarlos. En las mujeres es muy común que se den lesiones en los tobillos por el uso de tacones; los tenis que usan los deportistas deben ser revisados con frecuencia; no es recomendable el uso de tenis que ya estén muy desgastados, pues por lo regular poseen un desnivel en su suela por el mismo desgaste, eso provoca que los músculos que rodean la articulación del tobillo se esfuercen de más.

 EL DESCUIDO COTIDIANO de la vida diaria cuando hacemos alguna actividad y no nos fijamos en las irregularidades de las superficies en las que andamos, aunado al ritmo de vida en el que nos vemos envueltos.

La terapia, recuperación y tratamiento

Las formas de tratamiento de las lesiones en los tobillos y fracturas son algo complicados, pero vamos a analizarlo de una forma más simple aunque también debemos ser conscientes que los problemas más comunes de tobillo son únicamente torceduras y fracturas. Una torcedura es una lesión en los ligamentos que toma entre unas semanas y varios meses para que una lesión de tobillo sane. Una fractura es una ruptura de un hueso. También pueden ocurrir lesiones en otras partes del tobillo como los tendones y los cartílagos. La recuperación siempre va a depender del estado de los ligamentos y los tipos de huesos que están involucrados en la lesión.

La rehabilitación generalmente incluye un yeso que puede llegar hasta la altura de la rodilla, donde la cirugía depende de la gravedad del caso, lo mismo que la colocación de varillas o tornillos. Pero antes que todo, primero deben considerarse los dos tipos de tratamiento que se pueden aplicar, el de urgencia o el definitivo.

Tratamiento de urgencia

Se dan conforme a las circunstancias en que se produce el accidente, la intensidad de la sintomatología y la detección a tiempo de la gravedad de la lesión. Las primeras medidas de emergencia inclusive antes del traslado al hospital son:

• Poner al lesionado acostado.

• Si fuera posible darle un analgésico inyectable mientras se revisa la lesión.

• Retirar el calzado.

• Inmovilización con férula de cartón o yeso mientras llega la ambulancia.

• Traslado al centro hospitalario.

Una vez que el médico haya sido revisado y detectado la gravedad del caso, si es sólo una lesión leve se darán las mismas indicaciones que ya conocemos para cualquier lesión utilizando el RICE (reposo, hielo, compresión (vendaje) y elevación), dando periodos de descanso recomendados por el médico a cargo, pero en el caso de ser una lesión de mayor gravedad se procederá al tratamiento definitivo.

Tratamiento definitivo

Se aplica sólo cuando la lesión fue muy grave y requiere de intervención clínica. Entre los casos específicos encontramos:

• Reducir los fragmentos óseos desplazados a su sitio normal.

• Reducir la subluxación si persiste. Debe considerarse que ésta pudo haber existido y que se redujo en forma espontánea.

• Conseguir la reducción de la mortaja tibio-peronea, de modo que el astrágalo recupere su encaje perfecto.

El tobillo es una parte del cuerpo que se encuentra sumamente expuesta a torceduras y esguinces. Si se presenta alguna de estas lesiones, ayuda a recuperar la articulación afectada un buen programa rehabilitador, progresivo, con ejercicios isométricos, de los músculos y ligamentos que doblan el tobillo hacia dentro y hacia fuera. Después se hacen ejercicios de estiramiento y de potenciación para una reincorporación a la vida normal y deportiva.

La prevención de las lesiones tiene que ver con la realización del deporte adecuado para cada edad (es muy peligroso el deporte de fin de semana, cuando no se realiza ninguno durante la misma), un calentamiento con los estiramientos adecuados, y en aquellos casos en los que se va a realizar un deporte de impacto, viene muy bien, hecho siempre por profesionales, un vendaje funcional que va a reforzar las partes más delicadas sin perder la movilidad de la articulación.  

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